martes, 18 de febrero de 2014

UNA HISTORIA IMPORTANTE LA DE: LA MUJER RELÁMPAGO

 
 "Tengo 66 años, soy una mujer de nacionalidad shuar de la amazonia ecuatoriana, los shuar somos un pueblo que desde miles de años han tenido asentamiento en la región amazónica. En realidad la nacionalidad shuar se caracteriza por la vestimenta y los quehaceres de la casa, ya sea el cuidado de la huerta, de los animales y mucho más el cuidado de los hijos, además nos caracterizamos por nuestro trabajo, por nuestra valentía y ser una mujer que depende del marido...claro que esto era antes que nos organicemos..."
Sentadas en el césped de la escuela del milenio Bosco Wisuma ubicado en Morona Santiago  con total tranquilidad y paz interior Ernestina Chuinda, junto a su esposo Angel Rogeron nos relata su trayectoria como dirigente indígena dentro de un pedazo del Ecuador donde el machismo reina a flor de piel.
- La mujer shuar siempre ha sido una mujer de la casa, decente y fiel a su esposo, proveedora de alimentos de su huerta, parte de nuestra cultura muy valiosa es la madre tierra, que se llama  Diosa Nunkui, (cuenta la historia que la Diosa Nunkui, era una niña shuar que fue regalada a una familia humilde para que les provea de alimentos, desde agua hasta  un huerto lleno de frutos, así milagrosamente en la humilde casa no faltaba nada, se corrió la voz que la niña desaparecería si se le tiraba ceniza en los ojos, por supuesto que a nadie se le ocurriría hacer esto, sin embargo después de un tiempo niños vecinos, llevados por la curiosidad de lo que habían escuchado lo hicieron, después de esto la niña Nunkui desapareció entre la tierra) y desde ahí no hay mujer que mientras siembre no alce sus melodiosos cánticos con peticiones para que las semillas sembradas den sus frutos en abundancia ya sean estos camote, papa china, yuca, plátanos, entre otros...
Muy concentrada y con un suave tono Ernestina no duda en compartirnos una estrofa dirigida a la Diosa Nunkui:  //Yo soy mujer Nunkui, donde se ha trabajado, arreglado sembraré, como soy Diosa Nunkui llamo a toda la producción //....

Viví en un internado por muchos años, allí adquirí mucha experiencia; vi la marginación de las mujeres mayores a las menores, esto me llenaba de coraje porque como era pequeña, no podía defenderme y peor aún defender a mis compañeras... No entendía porque ellas nos maltrataban, me decían que una hormiga pequeña no podía pelear contra una hormiga grande, yo apenas tenia ocho años y tenía claro que nadie tenía que tocarme, estuve internada junto con mi hermana, ella era la única que me tocaba, después que ella salió nunca permití que nadie lo hiciera; en el fondo sabía que algún día podía defender a las mujeres de la injusticia... ya a los 14 años en el internado mismo tuve que casarme por la exigencia de los curas, las monjitas y mas que nada porque era la voluntad de los padres que se tenía que cumplir sin ninguna objeción. Una vez casada, fuera del internado pude darme cuenta como las mujeres casadas también sufrían abusos, maltratos y ni siquiera podían denunciar porque dependían de los maridos, ellas no podían salir solas de la ciudad, todo se limitaba a lo que los maridos les permitían. Ya casada yo también tuve muchos problemas porque no sabia cómo era el matrimonio... a mi esposo lo sentía sólo como un compañero más, pues no había amor por él, como me obligaron  a casarme... Ya a los  20 años iba por mi tercer hijo  mientras que mi esposo al igual que todos los hombres pensaba
que por ser hombre podía tener mas de una mujer, varias veces  me discriminó... en las fiestas, en mi cara coqueteaba con otras mujeres, así que ante su maltrato un día mi madre le reclamó, pero él se puso mas bravo, ahí fue cuando puse en claro que no tenía porque maltratarme... él tenía carácter fuerte y cuando se enojaba había días que ni comía pero por más que quisiera no podía separarme, ya que para todos mi esposo era un ángel, (bueno además se llama Ángel), su modo de hablar, de tratar eran envidiables para todos los vecinos que no sabían de las peleas porque eran dentro de casa.
Sin embargo yo siempre andaba defendiendo a las mujeres que les pegaban sus esposos, hablaba con ellos y les decía que no tienen porque maltratarlas ni tener más mujeres porque de ser así ellas también podían hacer lo mismo...
Ya en el año 1972 me eligen como dirigente de las mujeres, y como había tanta injusticia y maltrato hacia ellas, el síndico de la comuna decide que era necesario tener una mujer que pueda defender a las mujeres maltratadas... entonces me eligen, pues vieron mi capacidad de hablar sin miedo y de frente. Allí trabajé dos años, hasta que quedé embarazada de mi primer hijo y renuncié y pusieron en mi puesto a otra compañera que duró cinco años. En el año 1992 nos llaman a una asamblea donde sólo gobernaban los varones, allí me nombran Coordinadora de Mujeres de mi comunidad y a otra compañera por ser mujer de un supervisor la nombran presidenta... Estuve en ese puesto durante siete meses ... después mediante votación salgo electa Presidenta, de una organización de 210 mujeres... acepté el cargo con el temor de que a mi esposo no le gustara. Gané con solo 10 votos en contra.  No lo podía creer. La Federación Interprovincial del Centro Shuar y la Asosiación de Chiguaza me piden que convoque a las mujeres de la comunidad a una asamblea de parte de una organización alemana quienes me envían un documento para que aplique con un proyecto solicitando financiamiento.
Recuerdo que el director de la Embajada holandesa nos quería ayudar porque las mujeres solas no podíamos hacer nada, y teníamos que esperar que nuestros maridos lleguen con la plata, pero habiendo un proyecto de ayuda nosotras  podríamos comenzar, así que solicité asesoramiento y me enviaron un técnico de Colombia quien llegó con su esposa a asesorarnos para saber cómo armar un reglamento el mismo que lo presentamos y en dos meses fue aprobado.
En busca de seguridad para mi organización solicité ayuda para la apertura de una cuenta con la finalidad de que nosotras mismas la manejemos.

Con los primeros recursos otorgados por el servicio Holandés mande a capacitar a tres mujeres a Colombia; después envié a cuatro mujeres más por 6 meses. Estas capacitaciones eran lo que necesitábamos para poder empezar a funcionar...  Tiempo después me llegaron comentarios de que los hombres empezaron a rumorar de que: "Ernestina estaba influenciando mal a las mujeres"... Tanto así que yo quise renunciar. Me puse a meditar sobre lo que había escuchado y esos comentarios me dieron mas fuerza para seguir adelante, mas los consejos de mi asesor quien me pidió que piense bien lo que estaba decidiendo porque detrás mío habían 210 mujeres que dependían de mí... de esta manera decidí que no les iba a dar el gusto a los hombres que siempre son machistas y fue así como arrancamos con el proyecto de mujeres en la comunidad de Chiguaza el año 1994 como una organización de diferentes comunidades.
Confieso que me daba miedo cometer algún error, así que le pedí al asesor que me ayude a llenar los documentos, trabaje cinco años así, después empecé a organizar a comunidades de Morona Santiago siempre con la ayuda de mis asesores, (la pareja colombiana).
En el año 1996 organicé el Primer Congreso de la mujer, donde participaron 48 mujeres, invité a la Asociacion Latinoamericana y a la Coordinadora de Mujeres. Para esto mi esposo no dejaba de reclamarme que lo que yo andaba haciendo me tenía todo el día fuera de casa y no estaba beneficiando en nada  a mi familia.
Pero era mi meta, mi misión; lo que siempre había querido, pues tenía que cumplir, luego cambiaron al presidente quien no
quería ayudarme y me negaba todo, hasta al servicio holandés le había dicho que no me dieran los fondos que estaba solicitando.
Así que me reuní con ellos, les explique de mi trabajo y les dije que si no me ayudaban yo les iba a denunciar, porque no me permitían organizar nada, al final ellos deciden ayudarme,
Saqué energía no se de donde, sin que mi misma familia supiera lo que yo estaba haciendo... Quería que las mujeres tuvieran su espacio y decidieran lo que ellas quisieran...  Así las venía organizando poco a poco.
Algunas mujeres tímidas decían que ellas no podían porque como dependían del marido se les hacía muy difícil...
Pero en poco tiempo cambiaron su mentalidad.
Hoy me siento una mujer revolucionaria, valiente, que en realidad tengo mi posición firme y nadie me puede decir que no haga lo que yo quiera, porque soy Ernestina, la Mujer Relámpago a quien todos, le tienen miedo...

No soy machista, ni feminista me gusta la equidad, tanto hombres como mujeres tenemos nuestros derechos y obligaciones, tenemos que respetar los derechos de cada cual. Desde el 2003 las mujeres libremente se reúnen y hacen lo que quieren sin tener que pedir permiso a sus esposos ni dejarse llevar por lo que decían los hombres de la comunidad: "Ernestina las está llevando a una vida de libertinaje y unas cuantas relaciones se romperán con estos nuevos reglamentos".
En lo personal considero que todo esto me cambió la vida, lo que vi en tantas mujeres y sobretodo lo de mi padre que antes de morir me confesó que nunca pensó que yo iba ser así, y que por eso es que nunca me dio estudios.

“Pero perdóname, me dijo porque yo le dí mas educación a mis hijos varones que ahora se han vuelto borrachos. Pensé muy diferente de tí, lo que tú eres nadie te lo va a quitar... ponte fuerte, tú eres valiente y no dejarás de ser lo que eres porque nadie puede contra ti."
Esas palabras que guardo en mi memoria me dan fuerza cada vez que escucho críticas hacia mí. No debo ceder cuando aún hay injusticia con las mujeres y los niños... es ahí cuando siento que debo cumplir con mi función que desde el 2003 hasta hoy he venido haciendo y siento que aunque me digan “metiche” en hogares ajenos, será cuando más ayude.
En Morona Santiago hay muchas mujeres que están cansadas del maltrato que reciben en el hogar y no lo denuncian, es a ellas a quienes organizo y les doy capacitación por medio de diferentes organizaciones que me financian. Este año la organización latinoamericana me ayudó a tener una escuela de formación durante dos años donde se trataba sobre derechos colectivos, derechos universales, conflictos y problemas del pueblo shuar. Ellos me dieron una beca para capacitarme, sin ella  yo no hubiera podido avanzar. He conseguido que las mujeres tengan su espacio, dentro de las juntas parroquiales y ahora tenemos alcaldesas, como en el cantón Huanboya y en diferentes cantones tenemos concejalas, mujeres que tienen cargos en distintas partes de la Amazonía y todas ellas salieron de las organizaciones que yo creé...Para crear la Comisión de la Mujer necesité tres años y aunque los dirigentes estaban en contra igual contaba con el apoyo de las bases que me escogieron, ahora tenemos una Comisión de la Mujer en cada comunidad, ya funcionamos como autoridad de la
comunidad. Son alrededor de 500 comunidades, es decir que contamos con 500 mujeres dirigentes... Mi organización se llama SECHA fue creada en el año 2003 y funciona en el Cantón Huanboya, parroquia Chiguaza, es una organización social que abarca madres solteras, mujeres viudas, padres abandonados, la mayoría son de la tercera edad....
Ernestina, la “Mujer Relámpago” a quién tener 14 hijos y 48 nietos no le son obstáculos para continuar en la lucha por los derechos de mujeres, niños y ancianos en toda la Amazonía, hoy sigue incansablemente organizando y capacitando a mujeres con problemas, sin permitir que nada ni nadie la detenga, ni siquiera el mal tiempo...

Por: MBA. Martha Chuya M.









2 comentarios:

Anónimo dijo...

Impresionante la historia de Ernestina "la mujer relámpago" ..solo me queda felicitarle por su lucha diaria a favor d los derechos de las mujeres;niños y ancianos..su historia es un verdadero ejemplo de vida ..Felicidades a la revista por destacar a Ernestina una mujer de lucha...

Unknown dijo...

Ojala fueramos muchas mujeres como ernestina, una mujer muy valiente y mucho valor y coraje , que dios la bendiga x las cosas buenas que esta haciendo x las mujeres y los niños, se merece muchisimo respeto ee toda la gente de todo el mundo.