viernes, 31 de mayo de 2013

ALFREDO MARMOL, El ídolo que esperó 20 años para pensar en el retorno


Un poco mas de 20 años hacía que dos grandes amigos no se encontraban a pesar de que hoy por hoy no es tan difícil tomando en cuenta que las redes sociales todo lo saben, todo lo chamullan como decía el inolvidable Rey de la Cantera. Pero no contaban que uno de ellos era reacio a meterse como el resto del mundo a una red social, según él, lo enfermaba ver como los cibernautas subían a sus redes favoritas hasta lo que comían, soñaban o pensaban acerca de las cosas mas simples de la vida. Alfredo Mármol y Simón Templar se hicieron panas, mejor dicho; recontra panas en la primera entrevista que Simón le hizo a Alfredo para la entonces super revista juvenil del momento La inolvidable Revista Estrellas que se vendía en forma escandalosa batiendo todos los récord de ventas conocidos en el país en medios de comunicación escritos. La química surgió porque Simón vio en Alfredo al ídolo que traspasaría los límites del país e internacionalizarse, hazaña que aún está por verse.

Las "brujas cibernaúticas" de Zonalibre se encargaron de ubicar a Mármol en una web medio trucha (por lo complicada), una web que le recomendó (con la mejor intención) otro amigo de aquellos tiempos en que Los Menudos hacían mover la colita a la juventud, el controvertido pero querido Alsino Herrera que sigue en el medio muy campante y progresista. Las brujas no tardaron en encontrar teléfonos, direcciones y comentarios sobre Alfredo Mármol y de inmediato pusieron manos a la obra y lo llamaron para una entrevista con la advertencia de Simón de que no lo mencionaran. Se fijó hora y fecha y después de un inconveniente nos devolvimos desde mas allá de la mitad del camino porque se me había quedado el dinero para pagar el taxi y porque Simón no quiso pagar porque dijo que los errores los paga el que lo cometió, es decir yo y cuando lo has pagado ya no volverás a cometerlo. Con esa convicción con que habla el tipo no se puede discutir así que el error me costó 5 dólares... Reiniciamos el recorrido hasta llegar a la ciudadela El Paraíso donde todas las calles tienen nombres de frutas... allí otra controversia con Simón acerca de dónde debíamos bajarnos del taxi, al final la razón la tenía él, como siempre.
El timbre causó un revuelo en casa, la puerta se abrió automáticamente y allá arriba de la escala estaba la figura alta y delgada de Alfredo Mármol, ese que nos llenó de orgullo en la OTI, y nos emocionó y sigue emocionándonos con sus temas, su voz y su sencilla pero marquetera forma de presentarse ante el público y cantar como si su voz fuera un interminable suspiro provocado por una pena o alegría que contagiaba a quienes lo escuchaban. Sin duda, Alfredo es quien más cerca estuvo de ser el primero en convertirse en un internacional, lo tenía todo: voz, presencia y ángel.

Qué pasó entonces?
Nos recuerda que por entonces descubrió que el contrato con la disquera de JD Feraud G. era por toda la vida y nunca se dio cuenta que prácticamente lo habían comprado o se había vendido, este abuso lo ataba a la discográfica como a un pacto con el diablo, los cambios de mando en la disquera que pasan a manos inexpertas y luego la aparición del Cd y para rematarla, cuando el Cd apenas había aparecido llegó, para quedarse (hasta hoy), el famoso DVD...
La muerte de su padre, la búsqueda de un trabajo estable y la preparación necesaria que un buen estudio de grabación requiere, ocupan su tiempo, la pena y la necesidad de hacer algo que le permita seguir vivo ya tienen un destino.
Ese es hoy por hoy su presente, grabar para quien lo necesite o arrendar el estudio para profesionales quienes necesitan un estudio como el de él. Está casado hace 23 años con "una chinita" ( Shelly Man'Hing) porque siempre las chinas fueron mi debilidad, dice y aunque mi mujer no me caía bien cuando la conocí, ni yo a ella, terminamos en una boda de la cual nacen dos bellas chinitas, (Adriana de 23 y Viviana de 17) ambas solteras, lo que deja en claro lo inteligentes que son.

Dos viajes a Estados Unidos a New Jersey actuar para 600 mil ecuatorianos que le revelan que está tan vigente como en los tiempos de "Cuánto gané, cuánto perdí", la canción de Pablo Milanés que interpretó magníficamente y que lo puso en el pedestal de los triunfadores para siempre. Elección que le propuso Simón y que él admite... a última hora la incluyó en su long play.
Simón le insiste en que volver a cantar es su destino, le sugiere que lo haga lo más pronto posible, lo mismo le ha dicho Alsino Herrera y la gente que lo aplaudió en la Yunai.
Los recuerdos que comparten Simón y Alfredo los aislan del resto del mundo y para ellos el tiempo retrocede y los ubica donde se quedaron, los observo y ahí decido guardar silencio y fumarme un mentolado en el patio... al rato salen juntos y yo le pido a Alfredo que nos cante "Cuánto gané..." y el flaco saca su guitarra como en otros tiempos y canta, el viento se detiene, los pájaros siguen sobre el árbol pero en silencio, Simón me mira y sonríe porque me sorprende en éxtasis.
Esta entrevista no termina aquí, falta el retorno de un ídolo que no se conforma con ser recuerdo.
Por: MBA. Martha Chuya M.





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