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viernes, 7 de agosto de 2015

¡Más vale tarde que nunca!

 ¿Cuándo un matrimonio es para toda la vida?  ¿Cómo se cruza un puente colgante sin miedo a caer?...
La conveniencia y la comodidad la mayoría de las veces han sido causantes de no poder observar con claridad la realidad y no asumir que hay momentos en que las relaciones o sociedades deben terminar... Este es un caso que nos llegó a redacción, una mujer más víctima del machismo que temerosa y frustrada anda buscando por todos lados soluciones inmediatas y que hoy con lágrimas en los ojos nos cuenta el infierno en el que se ha convertido su matrimonio:
“Soy víctima de machismo, no soporto esta forma de vida, ya no se que hacer, fuí a la Defensoría del Pueblo hace exactamente dos años donde me dijeron que para poder poner una denuncia debo presentar pruebas del maltrato que recibo; y que  sin testigos no puedo poner una denuncia...
- Si no tienes quien testifique  a favor tuyo, entonces anda, cógelo, inchonéalo hasta que te pegue o grítale para que él también grite y así los vecinos escuchen... Nosotros te receptamos la denuncia y enviamos un inspector quien debe tomar declaraciones de quienes quieran testificar a favor tuyo...
Eso fue lo que me aconsejaron en la Defensoría, porque yo no tenía las pruebas que ellos me pidieron pero tengo mucho miedo, si él se da cuenta que lo estoy denunciando no se de que sería capaz así que ya no he vuelto a ir a la defensoría...
Me casé a los 26 años, en la actualidad llevo 17 años de matrimonio... soy víctima del machismo desde los 13 primeros años que empezamos a vivir juntos cuando mi esposo empezó a mostrarse violento, fue justo cuando nació mi niña... El fue mi primer enamorado, mi primer novio, el único hombre en mi vida; siempre pensé  que mi matrimonio sería para toda la vida... pero en poco tiempo me di cuenta que estaba equivocada, después de casados bastó firmar el dichoso papelito del eclesiástico para que él comenzara a cambiar de a poco y aunque me daba cuenta de sus cambios, jamás quise asumirlos.
Cuando éramos novios me prometía  bajarme el sol la luna y las estrellas, todo lo que yo decía era misa para él, me escuchaba, me hacía caso sin decir nada, después si yo decía que era de noche él me contradecía y a mi no me quedaba otra que darle la razón... Al principio vivíamos con mi suegro,  y aunque nos ibamos juntos de compras él solo compraba lo que el quería, la verdad es que yo aceptaba esta forma de vida porque ya la había vivido con mis padres, mi mamá me educó así creyendo que ésta era la convivencia dentro del matrimonio donde el hombre ordena y decide ...la mujer solo tiene que obedecer. No me gustaba lo que me estaba pasando sin embargo no tenía otra salida que aguantar, hasta que un día me canse de esa forma de vida, y de tanto buscar me salió una oportunidad de trabajo en Guayaquil, no lo pensé dos veces dejé de lado los temores y me rebelé, me vine a empezar de cero, le alquilé un departamento en la casa a mi padre, y aunque mi marido no quería saber nada de mi, poco a poco a la distancia  me mantenía controlada, así estuvo  hasta que a los 6 meses de separados llegó a vivir conmigo pero ya las cosas no eran iguales... Para empezar mi padre que estaba al tanto de todo no concebía que me haya venido sola dejando a mi marido, mi vida estaba hecha de a cuadritos, el intenso control de mi marido me costó el puesto en mi trabajo; mi rendimiento bajó por completo, todo lo hacía mal; me  encontraba en un estado de stress con problemas en casa, en el trabajo... así que tuve que renunciar..
Un día llegó mi suegro a visitarnos al departamento y justo en el momento que llegó yo salí por unos minutos a darles comida a mis padres como era costumbre y cuando regresé, me lo encontré bravísimo, a mi esposo no le gustó que yo me haya ido a servir a mis padres dejando a mi suegro en casa... estaba histérico, textualmente me gritó: Tu no sirves para nada, aquí no tengo una esposa, una dama, una anfitriona... lo que yo tengo es una puta para tirar por las noches...
Así eran sus explosiones, y yo ya estaba acostumbrada a ellas.
He optado por quedarme callada, no decir nada porque tengo miedo que me levante la mano...
En alguna ocasión me lanzó un vaso, que gracias a dios cayó cerca... Siempre que le digo algo que no le gusta, él reacciona igual, me tacha de vaga, dejada, que no arreglo la casa... él sólo se fija en las cosas malas que hago, con poner la plata  piensa que las cosas se hacen solas, nunca valora nada de lo que hago.. y además hace mucho tiempo ni siquiera tenemos intimidad; prácticamente para mi hija y para mi él se ha convertido en un cajero automático.
Hubo un tiempo que él ya no aportaba en nada, si no hubiese sido por mis padres ni siquiera tenía para comer, ni para los pañales de la bebe, así que decidí coger a mi hija e irme a la playa a vender comida... ahí pasé todo un feriado de semana santa ya cuando regresé el andaba borracho y perdido de la casa.... Después apareció todo bravo a botarme de la casa aduciendo lo de siempre... que no sirvo para nada.
 Actualmente recibo 200 dólares mensuales, que tengo que hacerlos alcanzar para todos los gastos de la casa...
Muchas veces he tratado de separarme de él, de dejarlo pero me detengo por mi padre, que es un hombre que tiene arraigada las viejas costumbres de creer que una mujer separada o divorciada es una prostituta y no vale nada... que es una "mujer fácil", y que cualquier hombre puede, de una llevársela a la cama.
Cuando nos separamos, mi padre se encargó de llamar a mi esposo y decirle que me regrese a la casa... Yo he perdido mis trabajos por culpa mía, pero la gran parte de la culpa la tiene él porque siempre se ha creído perfecto, me ha criticado y menospreciado en mis funciones de esposa y mis trabajos...
Mi economía tampoco me dejan separarme. Me estuve asesorando con una amiga abogada quien me aconsejó que empiece a guardar plata porque una mantención no sale inmediatamente, además es muy poco lo que me tocaría recibir, puesto que se necesitarían unos 500 mensuales para poder cubrir mis gastos básicos; la casa, luz, agua, teléfono, comida, etc.
Yo se que una vez trepada en el burro no me quedaría otra que arrear pero no deja de darme miedo...
Lloro cuando escucho a mi hija decir que su papá es malo porque hace llorar a mi mamá... Ahora, ya cumpli los 44 años y vivo todos los días inmersa en constantes problemas: lo único que recibo de él son insultos y amenazas... "gorda, obesa, fea, nunca vas a encontrar a nadie, agradece que yo te saqué de la percha..."
Es insoportable, quiero luz porque la verdad me siento perdida, ya que mi único apoyo es mi madre y desgraciadamente en cualquier momento se me va, ya que tiene un cáncer avanzado, me voy a quedar sola... He buscado trabajo pero no he encontrado nada, me imagino que es porque estoy gorda, aunque ya anteriormente he trabajado en algunas empresas, hoy no puedo conseguir trabajo... Necesito tener plata, terminar con esto que estoy viviendo y que cada día me va matando de a poco...”

Aunque en la actualidad nos encontremos con afiches, vallas y publicidad de "NO AL MACHISMO", el problema sigue vigente y seguirá hasta que la misma mujer, la víctima, asuma de manera correcta cual es su papel dentro de la sociedad, que el matrimonio no es una condena y que por mucho que su familia no esté de acuerdo en abandonar al abusador y denunciarlo debe hacerlo cuanto antes o le podrá costar hasta su vida y la de sus hijos.
Las cosas han cambiado desde todo punto de vista, hoy se puede aspirar a emprender un negocio con ayuda del gobierno y la ley tiene la obligación de proteger a quien haya denunciado abusos y amenazas por parte de uno de los integrantes de una familia, casados o no.

 

martes, 2 de diciembre de 2014

ESTA SÍ ES UNA HISTORIA IMPORTANTE

 
Son casi dos millones de perros que viven en las calles ecuatorianas, consumidos por el hambre y la sed, agotados y muchas veces enfermos, no entienden solo sienten el abandono de sus irresponsables e indolentes dueños. 
Aseguran las autoridades de salud que la mayoría de estos perros han tenido dueños, los mismos que se las han ingeniado para abandonarlos y asegurarse que no encuentren el camino de regreso. Hay algunos dueños que aprovechan para exhibir sus impulsos asesinos y cuando sus mascotas les estorban, los suben al carro y en el primer puente con tráfico que encuentran los botan por la ventana.
Entre esos abandonados a su suerte andaba un perro mestizo, uno de esos que llamamos runa, dando vueltas por la zona de Oyacachi, en El Chaco, en plena amazonía ecuatoriana. Hambriento, flaco y casi desdentado este perro buscaba comida y en esa búsqueda  se acercó a un grupo de deportistas que participaba en la Peak Performance  ‘Huairasinchi Explorer 2014’ que es algo así como un Mundial de Deportes de Aventura.

La mirada triste y melancólica de aquel perro llamó la atención de Mikael Lindnord, el capitán del equipo sueco que le lanzó una hamburguesa al perro callejero, sin imaginarse que este noble gesto sería correspondido con una lealtad y fidelidad sin límites.


Hasta ese momento Mikael Lindnord y su equipo ya habían recorrido dos de las cuatro pruebas de la competencia que se había iniciado en Quito y que debía terminar en Mompiche (Esmeraldas). Les faltaban 400 kilómetros por recorrer a este equipo de deportistas de ultra resistencia así que se despidieron del perro y continuaron en la competencia. Cual fue la sorpresa del grupo al ver que el perro los seguía sin importar lo difícil y agreste del terreno por el que ellos caminaban, corrían o bicicleteaban. Los senderos empedrados, el lodo, el clima o los difíciles ascensos no pudieron con la gratitud de este perro que había decidido seguirlos. Mikael propuso que era hora de ponerle nombre al nuevo integrante del equipo y lo llamó Arthur, por que este perro runa caminaba con la altivez, firmeza y valentía de un rey,  como el rey Arturo.
Ya con nombre y reconocido como uno más del equipo sueco, Arthur continuó con la ruta del "Huairasinchi Explorer" hasta que en el último tramo que consistía en la prueba del kayak, el juez del concurso le dijo al equipo sueco que el perro no podía subir al bote.

Mikael pensó que había llegado el momento de la despedida y dejaron a Arthur en tierra firme,  subió con su equipo al bote y empezaron a remar. Cuando a los pocos minutos les llamó la atención un chapoteo cerca de los remos, era Arthur que no se había dado por vencido y nadaba junto al equipo que lo había adoptado. Enseguida lo subieron al bote porque podían lastimarlo con el movimiento de los remos y desde ahí hasta ahora, Arthur y Mikael no se han separado.

Queda el registro de las fotos del equipo sueco llegando a la meta y con  ellos el fiel Arhur. Una vez de regreso en Quito, Mikael decidió adoptar a su incondicional amigo y llevárselo a Suecia.
Pero antes de partir Arhur fue llevado a una veterinaria donde le realizaron exámenes para que pudiera obtener los permisos y viajar sin problemas.

Y así fue como el 19 de noviembre, día en que en el aeropuerto de Tababela, Arhur se despedía de Ecuador para iniciar una nueva vida en Suecia donde según cuentan, hay perritas famosas por lo bellas y graciosas.
Este perro mestizo, mezcla de terrier y de labrador, sobreviviente de las calles y de la maldad humana, encontró una mano amiga, encontró un humano que calmó su hambre y su sed, que palmeó su lomo y acarició su hocico, que lo trató con cariño y con respeto. Y su instinto canino, agradecido lo llevó a seguir a este amigo sin importar lo que compartirían juntos... A esta hora, en que usted está leyendo esta historia, Arthur ya está en Europa, ya tiene una familia a quien hacer feliz con su lealtad, nobleza y cariño.  Y lo que es mejor, esta entrega es correspondida. Pero la alegría por la vida que este fiel perro tendrá me dura poco, porque enseguida pienso en los miles de Arthurs  que se quedan en Ecuador, los abandonados a su suerte que seguirán deambulando por las calles, sobreviviendo al frío, al hambre, a la crueldad, a la desidia e indiferencia de aquellos que nos decimos humanos.  Y pienso de la que te salvaste Arthur!.


viernes, 17 de octubre de 2014

YO ESTUVE EN EL “Guayaco Runner” Y LLEGUÉ TARDE... PERO LLEGUÉ!!

Serpentinas, luces, colores chillones marcaron la salida de los participantes  Guayaco Runner, carrera organizada por la Federación del Guayas
 Nunca me gustaron las competencias, ni jamás formar parte de  grupos de amargados que viven de cultivar y cosechar el chisme...
Sin embargo parece que estaba equivocada, tenía una falsa imagen de mí ya que mis primeras frustraciones comenzaron el día que decidí dejarme llevar por mis emociones y a la primera emoción que identifiqué... decidí seguirle los pasos...
Recuerdo que empezó... cuando quise ser parte del grupo de volleyball en la secundaria y me metí en el grupo de las aficionadas... no me duró mucho el entusiasmo porque en las primeras pruebas de rigor se dieron cuenta que no era mi fuerte y como que me encontraron que estaría mejor en la barra, disfrazada de oso... Ya con algunos años más en el cuerpo recordé que admiraba a los deportistas sobre todo por aquellos que se subían al podio y levantaban los brazos y con las manos sostenían los trofeos de los tres primeros puestos. Pero por cuestiones de salud incluí en mi modus vivendi una rutina diaria en el gimnasio y como si estuviera mezclando una fórmula armé mi rutina con unos 40 minutos de Step más 30 de Bailoterapia y 30 de máquinas que a veces cambiaba sacando una y metiendo otras... algo de pilates como para relajarse y hace poco integré al grupo de Crossfit. Todas y cada una  han sido experiencias intensas; full adrenalina, imposible de abandonar a una de ellas... por ningún motivo, ni siquiera por el sexo... Un día, en una de mis sesiones apareció el “Iron Runner”, El Profe  que no se pierde ni una competencia nos llegó a alborotar con anécdotas de su último Extreme Road en Cuenca y nos entusiasmó tanto que  terminamos comprometiéndolo a que nos entrene para “Guayaco Runner”, una carrera organizada por la Federación del Guayas que ya mismo se nos venía en pocos días más.  Éramos alrededor de 10 chicas y 4 chicos los comprometidos que puntualitos nos citamos a recibir los entrenamientos que empezaban con básicos consejos de alimentación y cuidados de primera... previos calentamientos corporales y mas secretos de atletas profesionales que generoso compartió con el grupo. Solo faltaban 7 días para correr esos 5 Kilómetros que nos esperaban el domingo 5 de octubre.
Que los batidos energizantes, que los ungüentos mentolados,  las dietas, los hidratantes, etc., etc... Nada faltó en esos pocos días. Los dolores musculares que una u otras comentaban a diario, las dolorosas pero lindas experiencias nos subieron las ganas de hacer, por lo menos... un buen papel. Hasta que llegó el día, eramos 11 entusiastas que  llevábamos la marca registrada del color celeste en nuestro  pecho "Guayaco Runner", y en nuestros pies las marcas de un intenso entrenamiento. Llevábamos puestos los "todo terreno", esos zapatos que fueron nuestra plataforma en esos cortos pero sudorosos días.

Los chicos invencibles Gabriela, Janina, Martha, Mariuxi, Cathy, Laily, Jhon, Carolina, Hector, el Profe. Juan Carlos y Ronald posan orgullosos con sus medallas puestas  para las cámaras de Zona Libre. Buen equipo!!!
Algo asustados, quizás tímidos ya que éramos primerizos en este tipo de competencias; pero ahí estábamos debajo de las carpas donde se marcaba la salida. Ansiosos, pisábamos la alfombra firmemente para que se active el chip enredado en los  pasadores de nuestros zapatos que sería el encargado de monitorear los kilómetros recorridos.
Serpentinas, luces, colores chillones marcaron nuestra salida... ya en la carrera alargando los pasos y a toda velocidad despejamos el lugar mientras los latidos del corazón iban en aumento, la respiración profunda no era suficiente, la garganta se convertía en un pozo seco,  la velocidad  decrecía... En  el camino nos auxiliaban con agua e hidratantes, cámaras que registraban nuestro cansancio y como siempre los curiosos que se reían al ver nuestros rostros deformados por el esfuerzo aaa y los familiares que se habían dado cita para no perderse la ocasión de vernos agonizantes.
Varios en el camino arranchaban las botellas, otros se detenían a recibirlas y yo prefería no detener la  marcha... No faltaba el que se sentía como en un paseo por el parque, relajado, caminaba hidratándose a más no poder. Las pasamos todas por encima, por debajo, al lado de los puentes hasta que llegamos al punto que marcaba el final de la carrera donde nos esperaban para quitarnos el chip y entregarnos  una humilde medalla de participación.
Empapados de sudor, con el corazón en la boca, la sangre en el  rostro y sin aliento llegamos tal como salimos... firmes,  juiciosos, pero agotados.
Nos tendimos sobre el césped que nos refrescó y apaciguó ese molesto latido de las sienes y la tensión que nos había dejado tiesos como los "muertos vivientes" del cine.
Definitivamente fue una experiencia, un reto superado, una 
inesperada frustración porque me falta mucho más por aprender, por probar, por vivir...
Pero trataré de seguir el consejo del profe: "Supera el reto, descubre tu Potencial”
Parece fácil pero como dice el refrán: "Quién no se arriesga, no cruza el río".

Por: MBA Martha Chuya M.

Amazonas, Kofanes y Ayahuasca


Cuando era chiquita y me preguntaban que qué quería ser cuando fuera mayor, yo respondía que quería ser escritora y que quería vivir en la selva con los monos.
Hace algunos meses atrás estaba en Medellín. Para variar no tenía mucha idea de hacia dónde me llevarían los próximos días. Como los pájaros, sabía que había que ir hacia el sur porque el frío ya estaba terminando. ¿Hasta Chile, Argentina? Eso nunca se sabe con certeza.  Por esas casualidades de la vida me ciberencontré con unos amigos ecuatorianos de esos que uno sabe de su vida sólo por Facebook y ves que protestan mucho contra el sistema, las petroleras, el gobierno, etc. pero que excepcionalmente son también de esas personas que no sólo hablan,sino que también actúany contribuyen mucho. Les pregunto dónde están y me dicen que se van para la zona de explotación petrolera del Amazonas ecuatoriano a trabajar en la comunidad de los kofanes. Quiero saber si puedo ir a ayudar y me dicen que sí. Les agradezco la oportunidad, lo pienso dos veces y me doy cuenta de que uno de los sueños de mi vida está a punto de cumplirse.
Después de un aventurero viaje desde Colombia en el pick up de una camioneta, llegamos a Lago Agrio. Desde allá me contacté con Fidel, uno de los dirigentes de NOAIKE (Nacionalidad originaria Ai'Kofán de Ecuador), quien me indica que tengo que bajar del bus en el kilómetro 23 de la carretera camino a Dureno y cruzar el río Aguarico. Mientras cruzaba el río en canoa recordé cuando miraba los documentales NatGeo del Amazonas y yo quería estar ahí. El sueño estaba comenzando a cumplirse: las casas de madera construidas en la ribera del río parecían dar la bienvenida y los niños jugando en el agua fueron el mejor comité de recepción que jamás tuve.
La casa de Fidel, como casi todas las casas de la comunidad, es de dos pisosde madera, tiene una puerta que casi nunca se cierra y pocas paredes. Apenas llego a la puerta me reciben dos pequeñas manitos que toman las mías y me invitan a saltar, me abrazan, me piden que no me vaya, juegan y se cuelgan de mí: es Martita, una monita chorongo que la familia de Fidel adoptó cuando quedó huérfana ¡Un monito colgado de mi cuello! ¡Y en la selva! Otra señal más de que estaba viviendo uno de mis grandes sueños. Los niños nos miran con caras curiosas y rápidamente nos enseñan algunas palabras en ai'ngae, la lengua oficial de la nacionalidad Ai'kofán. Desde ese momento ya me quiero quedar para siempre.
Al otro día llegan los amigos que me invitaron. Ellos ya vienen hace años y trabajan en la comunidad hace un tiempo, tienen grandes proyectos para ayudar y necesitan un montón de ayuda también. Nos coordinamos, repartimos tareas y manos a la obra. Me tocó colaborar un poquito con la Asociación de Mujeres KofanesSukûque necesita comercializar las hermosas joyas que diseñan y elaboran con semillas y fibras del Amazonas.
Con el pasar de los días, te puedes dar cuenta fácilmente que la comunidad kofán es amable, siempre sonriente y de ojos curiosos. No todos los kofanes hablan castellano, pero siempre te ponen atención aunque no entiendan lo que les estás diciendo. Fidel es un hombre que proyecta su liderazgo, con seguridad y armonía. Silvia, su mujer, es una de las madres más dulces y amorosas que he visto en mi vida. Sus cinco hijos son hermosos, alegres, libres y felices, como casi todos los niños kofanes que conocí. Nos hacen sentir como en casa.
   
Lo que más me llamó la atención es la sabiduría que todos “cargan”. Los kofanesson fieles representantes del conocimiento ancestral que es transmitido generación tras generación y que se alimenta de la sabiduría de la naturaleza. Ellos también atribuyen este conocimiento a la toma del yahe (ayahuasca).
La ceremonia del yahe es una instancia de conexión con el mundo espiritual. En ella un Taita (médico y sabio) de la comunidad dirige la ceremonia, y con la ayuda de la “gente del yahe” (los espíritus que pertenecen al yahe) protege a la comunidad de los “ayas” y de los “cucuyas” (espíritus que pueden hacer daño), sana a los enfermos (los kofanes creen que todas las enfermedades se pueden curar espiritualmente) y pide consejoscuando en la comunidad se deben tomar decisiones importantes. Es una ceremonia sagrada y los taitas son respetados como personas muy importantes dentro de la comunidad.
Por las publicaciones que había visto de mis amigos, desde el principio supe que en algún momento iba a tener la oportunidad de participar en una de estas ceremonias, pero la verdad es que cuando al cuarto día de estar allá me avisaron que iba a ser “latoma”, no estaba preparada para nada. Creí que era precipitado, que me faltaba entender más de los kofanes y su cosmovisión, pero también pensé que si se estaba dando había que fluir. Tenía miedo. Sabía que me tendría que enfrentar a mis propios demonios y quizás a otros más. Pensé en todo lo que había escuchado: que había gente que se ponía paranoica, que otros lo pasaban muy mal vomitando y vomitando, otros sólo lloraban, pero que a otros como Fabio le pasaban sólo cosas lindas; que era una ceremonia de sanación, que los Taitas estaban ahí para protegerte y ayudarte a sanar y que no había nada que temer. “Pues si no hay nada que temer, hay que darle”, pensé.
Llegó la noche de la toma. Taita Alejo nos estaba esperando con el fuego encendido en la maloca, que es el lugar sagrado donde se lleva a cabo la ceremonia. Mis amigos nos explican que hay ciertas zonas a las que no podemos pasar, que cuando el Taita nos dé la medicina nos tenemos que quedar tranquilos y dejar que el yahe actúe en nosotros con su energía sanadora; que debemos estar dispuestos y que nos relajemos. Fabio como siempre relajado. Yo como siempre inquieta.

Todo era perfecto. Una luna llena gigante nos acompañaba en un cielo hermoso. Parecía que todo lo que podía cantar estaba inspirado ese día. El Taita hace sus plegarias, toma su dosis, le da una taza a cada uno y me deja para el final por ser la primeriza. Taita Alejo me advierte que como no había tomado antes, el efecto sería muy suave y que seguramente tendré que tomar varias dosis más esa noche. Me relajé y me acosté esperando alguna señal, pero nada.  No sé cuánto tiempo pasó, pero justo en el momento en el que había llegado a la conclusión de que iba a tener que tomar otra dosis, me di cuenta que tenía todo un coro de grillos cantando dentro de mi oreja. No, no cerca, ¡adentro! Y ahí mi primera risa y con ella comenzó mi “viaje” como suelen decir.Desde ahí en adelante sólo fueron risas (que sólo sonaban en mi cabeza, porque casi no me podía mover). Vi muchos videos cómicos, me conté chistes que no me sabía, vomité claro un par de veces, y después seguí viendo cosas divertidas. Tenía un diálogo conmigo misma a mil por hora: no paraba de hablarme y de mostrarme imágenes. En un momento vi a una niña como de tres años, que estaba a punto de que le diera una pataleta, con esa cara de tristeza y rabia que los niños ponen cuando no les dan lo que quieren. Lo cierto es que la niña se veía divertida. Segundos después me di cuenta que era yo misma: el yahe me dijo que ya era hora de autocontenerme y que dejara de hacer pataletas, porque ya estaba grandecita. Seguro que si un adulto me hubiera dicho eso mismo me habría enojado e incluso me habría defendido, pero la gente del yahe se encargó de mostrármelo de la manera que mejor me lo podía tomar: con mucho humor.
Esa noche tuve muchas visiones, vi jaguares, diseñé el catálogo de las joyas kofanes, me conté muchas historias divertidas, pero por sobre todas las cosas, me conecté con temas tan profundos que ni siquiera puedo explicar. El yahe fue muy amable y sutil. El taita con sus cantos, el fuego y su ancusí (ortiga) te hacen sentir siempre protegido y te limpian de cualquier energía mala que él vea. Mis amigos todos tuvieron experiencias distintas, pero cada una de ellas sanadoras y muy íntimas, por lo que no les voy a comentar nada de eso.
Poco después del amanecer despertamos, agradecimos a los taitas, caminamos a nuestras casas y ese día fue de mucha paz y conexión con el universo. Un día muy luminoso por cierto. Las siguientes dos tomas de yahe fueron distintas, no tan divertidas, pero siempre con mensajes amorosos, profundos y de mucha conexión con la naturaleza, que me hicieron sentir más viva que nunca.
Los días que estuve en la comunidad kofán me enseñaron cosas que en el mundo “kukama” (término que los kofanes utilizan para referirse a los blancos u occidentales) me habría demorado quizás años en aprender. Gracias a ellos pude conectarme con la humildad, con la paciencia y la tolerancia. Los admiré profundamente por su sabiduría y la vida armónica que tienen construida y por cómo luchan por preservar su cultura y su idioma frente a todas las adversidades que nuestro mundo occidental les ha impuesto (derrames de petróleo, colonización, falta de recursos, etc.). Me conmovió profundamente el amor que se tienen entre ellos y sobre todo dentro de su familia y el respeto a cada uno de los mensajes que la naturaleza les envía. Sentí una profunda vergüenza de ser “kukama” y de alimentar el mundo que hemos construido y que nos aleja de todo lo que los kofanes tienen tan claro que hay que preservar.
Pido disculpas porque mis palabras describen sólo superficialmente lo maravillosa que es la comunidad kofán de Dureno y el lugar donde ella habita. Sólo puedo decirte que vayas, quédate unos días en la hospedería, toma yahe, juega con los niños, oye historias una noche a los pies de una fogata, pasea por el río, camina descalzo bajo la lluvia, abre tu corazón y tu mente y déjate conectar otra vez con lo que siempre hemos sido y que tenemos tan estúpidamente olvidado.
Cierra los ojos y escucha lo que nuestra madre Tierra nos susurra amorosamente al oído


 Si quieres visitar la comunidad kofán de Dureno, puedes contactarte con NOAIKE (Nacionalidad originaria Ai’Kofán de Ecuador) llamando a los números 09 95979300 / 09 80789249.


Por: Bárbara Mejías

viernes, 26 de septiembre de 2014

DESPEDIDA DE SOLTERA...

 Ante una buena nueva no hubo ocupación que me distrajera porque las verdaderas amistades se merecen lo mejor...
Resulta que me enteré de que una amiga del cole dejaba la soltería y entraba a otra etapa de su vida... Bien por ella porque yo, de lejitos no más.  Así que sin esperar más me comunique con las chicas más allegadas, presupuesté, reservé, coordiné el lugar donde se llevaría a cabo la ejecución... claro la iba a condenar a parir sus hijos con dolor, me encargué que los aperitivos no fueran pura cola y jugo de fruta, que sean las bebidas, los bocadillos, además no podían faltar los infaltables juegos, la Hora Loca, el Stripper, etc... listo, tenía despedida de Soltera Segura...

Hasta que llegó el día que todas esperábamos con ansias... bueno al menos era eso lo que pensaba yo.

Jamás olvidaré ese viernes de diluvio que me pasé más de dos horas en la puerta de la disco junto al preocupado administrador que al parecer estaba perdiendo las esperanzas de un rentable San Viernes y yo más preocupada aún porque se me venían los contratados a un fracasado show... Mis "amigas" después de haber recontra jurado que asistirían me dejaron con la mesa puesta y yo sorprendida más que la homenajeada que muy suelta de cuerpo me llamó a decirme que se le hacía imposible asistir...Gulps!!!

Así que después de esta amarga experiencia decidí que meterme gratuitamente a organizadora de eventos, sobretodo despedidas de soltera, never, nunca jamás, ni más... y lo juré. Y quedé tan traumada yo que recién ahora lo vengo a contar cuando el fruto de ese matrimonio cumplió ya 6 años... De casualidad escuché algo por ahí que me obligó a investigar qué mismo es lo que había pasado que nadie había aparecido en aquella despedida de soltera, de quién era la culpa, mía o de la novia o tal vez había participación de alguien muy interesado en que yo sufriera un fracaso tan cara de pescado como el acontecido y lo que descubrí me dejó turulata y ya mismo se lo cuento...

Estudiando el caso llegué a la conclusión de que me faltaba un personaje en este show y era nada más y nada menos que... el novio...
Así que decidí comenzar por ahí, había pues que entrevistar a unos cuantos representantes del sexo opuesto para descubrir la razón de mi fracaso.

- Tu novia te anuncia que se va a una despedida de soltera ¿qué te parece la idea de que sus amigotas le hayan preparado una despedida de soltera?
- Pues a mí no me preocupa que mi novia me ponga los cuernos en una despedida de soltera porque sé que ella pierde tanto como yo... lo que si me preocupa es no enterarme. Aunque ya está advertida, de que si en algún momento me entero de algo que haya sucedido en esa fiesta... la dejaré vestida de novia sin más ni más".
Anónimo.

- Depende si confías en ella o no y de la gente que vaya a la fiesta... hay cada sinvergüenza, no respetan lo sagrado del casamiento... la verdad es que creo que preferiría que no hubiera fiesta, para que más que la "fiesta" que yo le daré esa noche, no cree.
Carlos.

-Con mi novia hablamos del tema, y estamos de acuerdo en que ni ella ni yo iremos a ninguna despedida de solteros... no por desconfianza sino porque no nos gusta ese rollo, sabe? ni a ella ni a mí. Así que tranquilo en ese aspecto.
Total si te quiere poner los cachos te los puede poner en cualquier lado.
Mario.

- No es correcto que tu novia vaya a una fiesta con otras amigas y beber alcohol, que fume un puro habano y que se abra de piernas, no es lo mismo... Lo cual ya es más jodido...
Alberto

- Mientras no sea ella la que se casa, tal vez la deje...
Cecilio
Qué tal?... La verdad es que me sorprendieron las respuestas de estos señores que me dejaron muy en claro por qué fracasó mi Despedida de Soltera... Me pregunto y a ellos, quien les bloquea sus "arrancaditas"...
El miedo a ser menos, la desconfianza a que la mujer sea más y el chantaje mentiroso para impedir las sanas distracciones, más la inseguridad del hombre hizo que la ceremonia se convierta en un desafío. Es decir que el verdadero motivo que dañó mi organizada fiesta fue la desconfianza masculina del novio, de los esposos de las compañeras y de los enamorados de las solteras. El remedio que creyeron imponer resultó un verdadero fracaso porque según mis investigaciones... más del 60% de esas parejas están separadas... En muchos casos el motivo, "los celos" que lastimosamente  terminan en maltratos...Que pena que para mantener a una mujer a su lado el hombre recurra a los golpes y al encierro y peor aún que la mujer lo permita aduciendo que así es el amor.
Espero que las mujeres hagan un poquito de examen de conciencia sobre lo que tienen a su lado, por mi parte ya caché que lo mío no es precisamente organizar despedidas de soltera....Tu qué crees!!!

Por: MBA Martha Chuya M.

viernes, 25 de julio de 2014

10 cosas que los hombres odian...en la INTIMIDAD

 ¿Se han fijado que últimamente se puso de moda en internet esto de publicar estudios personales que declaran cosas como “los 20 mejores lugares del mundo”, “8 zapatos de payaso que nunca deberías usar”, “45 lugares donde no deberías pegar un chicle” o “15 verbos en gerundio que tu perro debe aprender”? ¿Los han visto? Bueno, tienen como un imán especial que hace que uno los quiera leer, aunque uno sepa desde el principio que son casi cero aporte. La cosa es que de tanto leer de estos artículos, me dieron ganas de hacer uno que fuera un poquito más que cero aporte, así que hice una encuesta entre todos los hombres que conocía, de distintas partes del mundo, y averigüé cuáles eran las cosas que odiaban de nosotras las féminas en la cama.

Antes de mandarles los típicos tips, quiero contarles que aparte de que aprendí (y también me divertí y reí) mucho haciendo esta encuesta, entendí que para que este artículo hiciera algún aporte real había que investigar un poquito qué es lo que pasaba con los hombres a la hora de tener sexo. Leyendo por ahí, preguntando por allá… ¡oh! Me encontré con varias sorpresas, entre las que están:

- Los circuitos cerebrales que se activan en un hombre al estar frente a la chica que les gusta son los de procesamiento visual, o sea, lo que le despierta la pasión es VER. Nada nuevo, pero aquí es la ciencia lo que lo confirma. ¿Será por eso que las chicas nos preocupamos tanto de nuestro aspecto físico? Chicos, ya no se quejen más cuando nos demoremos 3 horas en ponernos guapas: ¡USTEDES LO PIDIERON!

- Los hombres secretan más sustancias que inducen el deseo que las mujeres, mientras que nosotras secretamos más las del afecto. O sea, los hombres tienden a ser más calentones y las mujeres más querendonas. Asumámoslo y ya no luchemos más contra esta bendita realidad. No es culpa de nadie más que de la química y la biología.

- Cuando el hombre se excita, ninguno, lean bien, NINGUNO de los circuitos cerebrales relacionados con el amor interviene en ese proceso, aunque sí lo hacen en regiones adyacentes. Esto nos confirma chicas, que sólo con sexo no los vamos a mantener a nuestro lado, por MUY BUENAS Y DISPUESTAS QUE SEAMOS EN LA CAMA.

Habiendo hecho estas aclaraciones preliminares, paso a contarles datos útiles que debemos tener en cuenta a la hora de tener sexo. Que esto no se tome como una guía para ser unas megaestrellas en la cama, si no que más bien sea ventilar un poquito esas cosas que quizás muchos hombres no nos han dicho para no herir susceptibilidades y que para ellos son importantes. Aquí les va, lo que ellos odian de nosotras en la cama:

1. Que no nos expresemos. Analícenlo bien. Un hombre siempre está pensando dos pasos más adelante, está planificándolo todo para que esa noche de pasión sea la mejor. Nosotras sólo nos dejamos llevar. Pero existe una zona en la que no pueden adelantarse y esa es en la “qué queremos nosotras”. Este es un territorio desconocido y toda una aventura descubrirlo. Como siempre, debemos ser claras y explícitas (en la cama y fuera de ella), porque ellos NO VAN A ADIVINAR LO que queremos, ¡de ninguna manera! Por muy expertos que sean. Es más, si hay un lugar donde a los chicos sí les gusta escucharnos, es en la cama, así que hay que aprovecharlo.

2. Que seamos reprimidas. Esta respuesta fue transversal: a los 85.433 hombres que entrevisté (no, mentira, pero si doy una cifra grande suena como que el estudio fuera más serio, ¿no?) les produce rechazo una chica que se haga la santurrona, o como que no quisiera dar rienda suelta a sus pasiones por el “qué van a pensar de mí”. Ellos se preguntan “¿Para qué hace eso, si ya estamos desnudos en la cama?”. Entonces, recomendación: si lo que te preocupa es la imagen que él va a tener de ti, después de tener sexo, lo mejor que puedes hacer es ser auténtica y disfrutar del momento. Juega, ríe, haz lo que quieras, que seguro que si tú disfrutas, él también lo va a hacer.

3. Los olores. Si hay algo que les mata las pasiones son los malos olores. El olor a cigarro o a comida no son bienvenidos en la cama. Por ahí me hicieron una buena recomendación: si por ejemplo vienes de una noche de fiesta y sudaste mucho bailando, una muy buena manera de resolverlo es diciendo las palabras mágicas: “¿bañémonos juntos?”.

4. ¡Ojo con los temas de conversación! Una cosa que me sorprendió es que a los hombres les afecta un montón lo que les hables en la cama, ya sea antes, durante o después de tener sexo. Les mata mucho la líbido que les hablen del ex, de las cuentas por pagar o de alguna tragedia. Más aún cuando les hablan de planes a futuro, cuando es sexo casual.


5. Ropa interior fea. No necesitas ser una modelo para deslumbrar, pero sí les importa mucho que seas femenina. Que te preocupes por la ropa interior que estás usando puede ser de gran ayuda. Recuerda que ellos son muy visuales y este pequeño detalle despertará sus mejores fantasías.

6. Que parezcamos muñeca inflable. Esta es otra cosa de la que se quejaban mucho. A muchos hombres les ha pasado que se encuentran con una chica que se acuesta en la cama y no se mueve, no habla, ¡no hace nada! Si hay algo que les molesta a ellos, es tener que hacerlo todo.

7. Cuando nos creemos expertas. Así como no les gusta hacerlo todo, también odian que no los dejemos hacer nada, o que les estemos dando instrucciones todo el tiempo de lo que deben hacer y lo que no. Bueno, no por nada al acto sexual se le llama “tener relaciones”. Hay que RE-LA-CIO-NAR-SE.

8. Que nos avergoncemos de nuestro cuerpo. Esta es la reina de todas. De todos los hombres que entrevisté, ninguno, lean bien, NINGUNO me dijo que le molestara el cuerpo de la chica. Que fuera gorda, flaca, alta, azul o verde ¡LES DA LO MISMO! Ese filtro lo hicieron antes de acercarse a ti, así que a la hora de quitarte la ropa, ¡por favor! No apagues la luz, ni pidas que no te miren. Tu cuerpo es sagrado y hermoso, y ellos lo saben de sobra.

9. Que nos queramos saltar el preámbulo. Aunque no lo creas, para ellos es importante el jueguito previo. Les gusta sentir que la seducción está presente todo el tiempo y que todo es una conquista. Tocar y dejarse tocar, besarse, acariciarse, abrazarse, mirarse antes del acto en si, es relevante para que la intimidad tenga complicidad y por supuesto, mucha más excitación.

10. La poca creatividad. La rutina, como en todas partes, es una perfecta asesina en la cama. No es necesario ser una Dalí, con un simple movimiento o una palabra que lo descoloque es suficiente. La creatividad femenina que llevas dentro es un gran potenciador de la energía sexual.
Impresionante ¿eh? Los hombres resultaron ser bastante más exquisitos y complicados de lo que pensábamos. Se fijan mucho en los detalles y una simple sutileza los puede llevar al cielo o desmotivarlos en cosa de segundos.

Ahora, lo importante más allá de lo que a ellos les guste o les disguste, es que uno sepa relacionarse. En el acto sexual gastamos una energía que no ponemos en ninguna otra cosa en nuestras vidas, por lo tanto, sin importar que sea por una sola noche o para toda la vida, es relevante ser consciente de uno mismo, respetarse y respetar al otro. En la intimidad es tan importante que disfrutes tú como el otro y para eso es trascendental la comunicación. Hazle saber al otro cómo te sientes y qué es lo que te gusta. El otro merece esa información; con eso va a aprender y seguro lo va a ayudar a ser mejor persona. Si no te gusta, o no quieres, no gastes esa energía tan especial en algo que no tiene sentido.

En definitiva, por muy casual que sea el sexo, es bueno conectarse con la otra persona, escucharlo, leerlo, hacerlo sentir querido aunque sea sólo un poquitoy en ese proceso tú mismo aprender a entregar.
“El sexo es espíritu y vida, al servicio de la felicidad y de la armonía universal. Consecuentemente, solicita responsabilidad y discernimiento, donde y cuando se exprese.” Chico Xavier

P.D.: Papá. Mamá, por si leen esto, estas son sólo cosas que me contaron mis amigos, leí en libros y encontré por internet. Yo soy virgen y voy a llegar así al matrimonio.

Por: Bárbara Mejías

CARTA ABIERTA A... UN PRESIDENTE IMAGINARIO

 Señor Presidente:

 A través de la presente, me dirijo a usted porque no me queda otra, porque veo las noticias, las miradas de la gente, leo los diarios, camino por calles, playas y bosques, miro el mundo a mi alrededor y tengo la sensación de que las cosas no van por el camino correcto y eso no me gusta, y sé que a usted como a muchos otros tampoco le gusta y sabemos que algo tenemos que hacer, porque así no podemos seguir. Pienso en esto y si miro a este país como si fuera una institución, veo que después de haberme quejado con el encargado, el jefe del encargado, el gerente del jefe del encargado y así con todas las instancias correspondientes, a estas alturas no me queda más que ir a golpear la puerta que dice “Director”, o en este caso “Presidente”. Tengo la urgente necesidad de hablar con usted esto que nos pasa, porque si me callo, capaz que me sale una úlcera, o quizás sólo me resfríe. Como sea, usted y yo sabemos que este silencio no le hace bien a nadie.

Parto por manifestarle (¡no se espante, esta es una manifestación de las buenas!) que no soy de su partido, ni tampoco de alguno de la oposición. Me declaro ajena a la izquierda y a la derecha, incluso al centro, porque creo que en ese caso es mejor no ser de ningún lado. No soy ecologista, ni animalista, ni ningún “ista”. Pertenezco a esa generación que no se identifica con ideologías, religiones o doctrinas, y que cree en las personas por lo que representan en si mismas, más allá del bando al que declaren pertenecer. Esta misma generación es la que ya está podrida de los políticos, de los fraudes, de los robos, del abuso de poder y de las injusticias, pero por sobre todas las cosas, de la indolencia. Nada más doloroso y violento que la indolencia. Ese dolor nos está calando a todos por dentro y no es justo que andemos con él para todas partes, como esas cadenas que cargan los fantasmas en pena.

El segundo punto que me gustaría dejar súper en claro antes de comenzar a explayarme con todas estas cosas que tengo que decirle, es que quiero que sepa que lo entiendo. Sí, no llore, de verdad que lo entiendo. He sido testigo de la soledad que traen el poder, la responsabilidad y el liderazgo. Si uno como trabajador normal se estresa cuando tiene que estar al mando de un grupo de diez personas, imagino lo difícil que debe ser para usted estar a cargo de todo un gobierno y ¡CON ESOS TRABAJADORES! ¡No señor! No me gustaría estar en su lugar de ninguna manera. Lo suyo definitivamente tiene que ser vocación, porque si fuera por hambre de poder y dinero, se iba de gerente a una multinacional y listo, o por último se quedaba de senador, diputado o asambleísta, que ellos sí se pueden dar el lujo de dormirse en las sesiones donde se hacen las leyes que deciden el futuro de nuestro país; pero usted no señor Presidente, usted no puede ni siquiera decir mal una palabra, dar un dato histórico incorrecto, que le quede mal el traje que trae puesto, ni mucho menos orinarse en los pantalones mientras da un discurso. Usted no puede fallar ni en el más mínimo detalle, porque siempre será el centro de atención de todas nuestras miradas.

Por último, quisiera que leyera las siguientes líneas recordando esos tiempos en el que usted era igual que todos nosotros, cuando sentía que no era justo el mundo en el que estaba viviendo y que había que cambiarlo con actos concretos, no con discursos y demagogias, no con promesas y postales bonitas. Recuerde ese país que usted imaginaba. Ese país que usted soñó que podía hacer realidad estando en la parte más alta. Y ahora mire dónde ha llegado usted señor Presidente ¡lo logró! Ahora que está usted tan arriba y yo aquí tan abajo, es que quiero hacerle algunas preguntas, porque sé que sólo desde esa cima usted puede ver el panorama bien clarito. Desde acá abajo todo se ve confuso y difícil, y muchas veces desesperanzador.

Entonces empiezo por preguntarle, señor Presidente: ¿Qué hago yo? Y perdone que sea tan individualista, pero no le estoy preguntando por “nosotros”, ni por “ellos”. No es una pregunta para que me responda de presidente a ciudadano, si no que le estoy pidiendo que me responda directamente a mí, ¿qué hago yo con esta impotencia que siento y que últimamente no me deja dormir en paz? Porque claro, yo ya no puedo ser presidente para cambiar las cosas (la verdad es que jamás lo sería) y para que haya gente que me represente en lo que quiero cambiar, puedo votar cada cuatro años (o seis dependiendo de las leyes del país imaginario en el que uno se encuentre). Pero resulta que después de votar (si es que uno encontró a alguien digno de sufragiarlo) rápidamente uno empieza a sufrir las consecuencias de tan solemne acto, y empiezan a pasar atrocidades, se toman malas decisiones, aparece la corrupción y cuanta cosa que uno se ve atado de manos para cambiar, por lo menos hasta las próximas elecciones.


Le pregunto señor Presidente, ¿Qué hago yo cuando no estoy de acuerdo en las decisiones que usted y sus colegas toman para el futuro de este país? Claro, puedo organizar un grupo de gente y salir a manifestar a las calles. Créame que lo he hecho, pero las masas son estúpidas, olvidadizas y perezosas. Se sientan a esperar que el líder resuelva y después levantar el pulgar o echarlo para abajo si rechazan la solución. Ahí es cuando vuelvo a entenderlo: aburre ser líder, cansa luchar por causas que a momentos parece que son de uno no más, pero que uno jura y rejura que son para el bien de todos. Hoy en día es más fácil hacer campañas light por las redes sociales y esperar que los amigos le den un “me gusta” y lo “compartan”. Hemos perdido absolutamente el poder de autodeterminación. Comprenderá mi desánimo. Comprendo el suyo.

No quiero confundirlo. Esta desgana no es suficiente como para callarme, ni mucho menos para dejarme sentada. No puedo, por más que quiera, no puedo quedarme aquí viendo cómo día a día bosques completos y miles de hectáreas de selva son deforestados, pueblos indígenas son desplazados, ríos gigantescos son secados, mares son contaminados, animales extinguidos,armas químicas matan a miles de personas, semillas ancestrales son reemplazadas por transgénicos, nacen enfermedades devastadoras cada año… ese dolor señor Presidente, sé que usted lo siente. Sé que como a mí, le gusta irse de vacaciones a un lugar lejos de la ciudad, donde pueda estar en contacto con la naturaleza, fuera del ruido mundano que tan bien hemos construido. Sé que eso le hace bien, lo recarga de energía para enfrentar un nuevo año e incluso lo hace soñar con comprarse un terrenito por ahí cerca y construirse una casita para pasar sus últimos años.
Pero le pregunto señor Presidente, ¿piensan usted y sus colegas cuántos de esos “terrenitos” están desapareciendo día a día con la excusa de la llamada “explotación responsable”? ¿Será que como ni usted ni yo nacimos entre árboles, jamás podremos entender que los ancestros de los que hablan los indígenas son nuestros ancestros también? ¿En qué parte nos desconectamos? ¿Y si estamos tan desconectados de nuestra matriz, por qué es que sigo sintiendo ese dolor profundo cuando veo lo que nos estamos haciendo a nosotros mismos?

Perdone que insista con el tema, pero es la indolencia señor Presidente, la que más duele. No puedo creer que usted prefiera enriquecer a los más ricos, antes que quitarle el hambre al pobre. O que sus ansias de poder dejaron sin educación a los niños que más la necesitan. O que por ganar unos dineritos extras, hizo un contrato para construir casas de peor calidad para los damnificados. O que mandó a callar por la fuerza a los que no estaban de acuerdo con usted. Me niego a creer que es verdad. Sé que no soy ilusa al pensar que usted, como yo, quiere ayudar, quiere hacer las cosas para que la gente esté mejor.

Yo sé que no se puede hacer de todo una consulta popular, pero en esta humilde carta le ruego señor Presidente que la próxima decisión que tome para este país, piense en usted, ¡sí, en usted! Piense en unos 10 años después de haber terminado su mandato; cuando usted vuelva a ser una persona común y corriente que tenga que caminar por la calle y sienta ese miedecito a ser asaltado, o cuando vea que sus finanzas ya no son tan estables y quizás algún día un hijo suyo podría pasar por difíciles momentos económicos, o que quizás ya no le va a poder mostrar a su nieto favorito el bosque que tanto le gustaba visitar cuando niño, porque lo taparon de cemento. Véase usted en ese momento. Seguro que va a dar el grito en el cielo y va a decir “¡Si yo fuera Presidente…!”. Bueno, ahora lo es. Ahora es cuándo.

Sé que es bien probable que usted no me conteste esta carta, pero momentáneamente soy feliz al intentar cambiar el mundo desde mi rincón, escribiendo para esta revista. Mientras tanto usted y sus colegas, concretamente pueden cambiar la historia de este planeta en cosa de segundos.

Por: Bárbara Mejías

domingo, 25 de mayo de 2014

Historias que me contaron en Yale

 Sabían ustedes que la exclusiva  Universidad de Yale, esa que queda en New Heaven, famosísima por su Facultad de Derecho a la que apenas el 6% de los solicitantes que se presentan son aceptados, sí esa misma Universidad de la que usted tanto ha escuchado estuvo a un pelo de llamarse Dumb University, algó así como la universidad de los tontos. Todo empezó allá a inicios de 1700, cuando los clérigos coloniales se cansaron de sentir nostalgia de las aulas europeas y decidieron fundar una universidad en el nuevo mundo, que obvio funcione con los lineamientos de la educación del viejo continente.

Tan decididos estaban que al poco tiempo la fundaron en New Heaven y enseguida se dieron a la tarea de adecuar la universidad, pero el dinero escaseaba y no tenían como mejorar las instalaciones del centro universitario.

De a poco empezaron a llegar los benefactores y con ellos el dinero que tanto se necesitaba. Una de las donaciones más cuantiosas fue la que hizo Mr. Dumb, la tradición de la época obligaba a los clérigos que la universidad llevara el nombre del benefactor que más hubiera contribuido$$$$. No habría habido ningún problema si no hubiera sido por el apellido de Mr. Dumb, que en español significa tonto, así que los clérigos no se resignaban a que su tan soñado centro universitario terminara como Dumb University (qué horror!) y en esas se hallaban cuando en 1718, el mercader galés Elihu Yale llegó a la escuela a donar lo que había recaudado de una venta de nueve fardos de mercadería, les entregó 417 libros para la biblioteca y además un retrato del rey Jorge I.

Los clérigos decidieron que esta donación no tenía precio, que era invaluable y que era la mayor donación que ellos habían recibido y... que a partir de ese instante, el centro se llamaría Yale College. Con mucha pena inmediatamente tuvieron que comunicarle esta decisión a Mr. Dumb no sin antes agradecerle infinitamente por toda la ayuda que les había dado.
Y ahí en pleno centro del Campus de Yale, Nathan Hale, según cuenta la leyenda, el primer espía norteamericano.

Y sabían ustedes que el primer espía norteamericano fue un alumno egresado de Yale, ¿no? ¿Y que su carrera de espía duró menos de una semana?. Así sucedió: Nathan Hale tenía 13 años cuando su padre lo envío a Yale a estudiar. Nathan no sólo resultó un excelente alumno, sino que como se graduó con honores inmediatamente consiguió trabajo de profesor en prestigiosos centros educativos. En esas andaba cuando se desató la guerra de independencia en 1775 y Nathan se ofreció como voluntario.  Ya en el año 1776 era capitán y dirigía un grupo de hombres cuyo objetivo era defender New York. Iniciaba septiembre del mismo año y no se sabe bien si fue el mismo Nathan o sus jefes los que le pidieron que los ayudara y se infiltrara en las líneas enemigas para poder saber que mismo estaban planeando las tropas británicas.
Apenas llevaba una semana en esto del espionaje cuando las tropas enemigas lo agarraron al pobre,  en esa época el espionaje se castigaba con la horca. Así fue como en una semana más es decir el 22 de septiembre  nuestro aprendiz de espía fue ajusticiado. Dicen que su verdugo le permitió despedirse y la historia nos cuenta que las últimas palabras de Nathan fueron: "Solo lamento tener una única vida que perder por mi país".

Pero en el campus de Yale, dicen que esas no fueron las últimas palabras de Nathan, porque él amaba tanto a su universidad que lo último que se le escuchó decir fue "Por Dios, por la Patria y por Yale". Tenía 21 años cuando murió en la horca. Y la universidad que él tanto quería lo honra con una estatua de él (con pies y manos atadas, listo para subir a la horca) ubicada en pleno centro del campus!.
Cornelius Vanderbilt y su conflictivo pedido al construir un edificio de  dormitorios en Yale.

La última historia tiene protagonistas un poco aristocráticos, de alto abolengo en el norte. Cornelius Vanderbilt II, heredero de la fortuna de Comodoro Vanderbilt, tenía un hijo llamado William Henry "Bill" Vanderbilt, que estudiaba en la universidad de Yale, pero que no alcanzó a terminar la carrera porque falleció de tifoidea.

Tanto fue el dolor por la pérdida de su hijo que Cornelius decidió donar la construcción completa de un edificio en la Universidad para que fuera utilizada como dormitorios por los estudiantes. Sólo exigió como condición para la donación que el edificio que se construiría llevara el nombre de Bill y que uno de los dormitorios que sería tipo suite sólo podría ser utilizado por un Vanderbilt. Este dormitorio se ha convertido en un mito de la universidad, por su chimena, sus lámparas de araña, mesones de mármol rojo y un excitante jacuzzi.

Los años pasaron y ningún miembro de esta familia del jet set se interesó por Yale. El edificio se seguía llamando Vanderbilt y ha partir del año 1960 que la universidad aceptó mujeres, este edificio pasó a ser utilizado exclusivamente como dormitorios para las mujeres.

Y aquí viene la historia que le cuentan a  todos los novatos, que sí hubo un Vanderbilt que llegó a estudiar a Yale y que reclamó su derecho a la suite.

El Comité de la Universidad le dijo que eso había pasado hacía tanto tiempo que ya nadie se acordaba y que se quede a vivir en los dormitorios de los hombres. Pero este Vanderbilt demandó a la universidad y qué creen, ganó la demanda. Y el día que el juez dio su veredicto, los amigos del afortunado lo cargaron en hombros y recorrieron con él a cuestas todo el campus hasta llegar al Vanderbilt Hall. Nada que hasta que se graduó fue el estudiante más afortunado de Yale, rodeado siempre de mujeres.

Y bueno estas historias, tal cual ustedes las han leído, me las contó Angie Hanava, una peruana de 21 años que estudia el tercer año de Ciencias Ambientales mientras recorríamos el campus de Yale University.  Si lo sé, cuesta diferenciar la realidad del mito. Pero ahí nos queda de tarea.

Texto: Yazmín Bustán
Fotos: Margarita Bajaña





BOSTON: La cuna de EE.UU.

 Para los que estamos acostumbrados a sobrevivir como peatones, a esquivar los carros que viran a su derecha sin fijarse que uno está cruzando, a ignorar a los apurados y nerviosos conductores que tocan el pito a cada rato por simple inercia. Si para nosotros, los que sobrevivimos cada vez que se nos ocurre salir de nuestras casas y lanzarnos en aventura a la calle. Para nosotros, conocer una ciudad como Boston, viene a ser una experiencia reinvindicante a nuestros derechos peatonales siempre exigidos y pocas veces reconocidos.
A Boston le dicen la ciudad de los peatones, caminar sin pasar sustos es rutina para los bostonianos, pero para los que la recorremos por primera vez, es como caminar por una ciudad que se quedó suspendida en el tiempo, con sus casas victorianas, la mayoría al estilo inglés, sus aceras enladrilladas, de calles alumbradas en la noche por lámparas de gas, la presencia de  sus inmensos árboles centenarios, parecen postales del siglo XIX que se mantienen casi intactas en la actualidad.
Quizás lo mas recurrente de Boston para los turistas y para cualquiera que se interese por esta ciudad, es la maratón, la que se corre todos los años y en la que definitivamente hay mucho que contar, especialmente de la que se dió en el año 1967, año en que Kathrine Switzer, se convirtió en la primera mujer en correr una maratón, claro que sin permiso, porque en aquella época las maratones eran sólo para hombres. Pero Kathrine decidió que era hora de poner fin a esta regla, así que se inscribió para la carrera, pero como KV Switzwer y a correr se ha dicho. Cuando Jock Semple que era el organizador del evento, se dio cuenta que el corredor 261 era mujer, ya era tarde, porque Kathrin iba embalada y no hacía caso a los gritos de Jock: "Fuera de mi carrera, fuera. Este evento no es para mujeres…" Katherin seguía corriendo mientras los jueces trataban de agarrarla para descalificarla. Al final y gracias a la ayuda de los otros corredores, nuestra heroína logró terminar la carrera y anotar un punto para nosotras las mujeres.

Esta no ha sido la única primicia que se ha dado en esta ciudad tan académica, por que eso sí, su academia es reconocida a nivel mundial, los bostonianos cuentan con mucho orgullo que su Biblioteca, con más de 15 millones de libros en la actualidad, fue la primera biblioteca pública municipal a lo largo y ancho de los Estados Unidos y también la primera en el país en permitir que los usuarios llevaron los libros, prestados nomás a sus casas.
Son pioneros en esto que ahora llamamos ecologismo verde, y es que el primer parque de los EEUU se construyó en Boston. Y esto es tan solo una parte de los logros que enorgullecen a esta ciudad.
Los bostonianos fueron los primeros en tener la primera red de metro subterráneo (1.897).
Seguramente no les resultará muy conocido el nombre de William Morton, pero les cuento que fue el médico que realizó en 1846 la primera demostración pública de la utilización de la anestesia, ¿dónde? pues en el General Hospital de la ciudad de Boston.

También este es el lugar donde queda el edificio Faneuil Hall, un edificio que allá a mediados del siglo XVII era un mercado y el lugar en el que se reunían Samuel Adams y James Otis para liderar la protesta contra la imposición de impuestos a las colonias y que fueron el semillero para lograr la emancipación de los Estados Unidos.
Boston también fue la ciudad en la que encontró refugio el esclavo Anthony Burns en su desesperada huida buscando su tan ansiada libertad. Una vez que la libertad de Anthony fue comprada por los bostonianos, empezó a estudiar y logró terminar la universidad.
Cuentan que Mark Twain escribió una vez: En Nueva York se preguntan "¿cuánto dinero tiene?", en Filadelfia se preguntan, "¿quiénes fueron sus padres?", en Boston se preguntan, "¿cuánto sabe?"
Sí, definitivamente Boston es la capital histórica de nuestros vecinos del norte. Y seguro quedan muchas cosas que contar de ella. Pero, bueno, aunque esto no es histórico,  permítanme confesar que Boston es la ciudad de mi serie favorita, la adivinan?, "Boston Legal".

Finalmente, espero que en este pequeño recorrido imaginario que he hecho por la historia de Boston, podamos dejar de lado la intolerancia, la violencia y el dolor  con la que una explosión marcó a esta ciudad en el 2013. Pretendo que podamos reconocer y recordar a Boston  por sus primicias, sus costumbres, su originalidad, por su academia, por sus tradiciones, su intelectualidad y que pueda permanecer siempre en el tiempo como el puerto que descansa plácidamente sobre el estuario del Charles River.

Texto: Yazmín Bustán
Fotos: Margarita Bajaña


ESPAÑA-ITALIA: • EL PAPA FRANCISCO • RAFAEL CORREA • ESPAÑA •ITALIA • LOS MIGRANTES Y NOSOTRAS...

 En realidad conocer Europa nunca estuvo en mis planes, obvio a corto plazo de hecho con todos esos requisitos de papeleos burocráticos y sobre todo de solvencia económica que solicitan, creo que hasta lo catalogué en la sección de mis deseos como "Casi Imposible"... Confieso que en alguna ocasión tuve ciertas oportunidades de ir con todo pagado; pero como se que lo gratis sale caro, preferí descartar esa posibilidad.
El caso es que se me presentó la oprtunidad de un viaje a Europa, la "Gira Presidencial Europea"; donde invitaban a varios medios de comunicación  para las correspondientes coberturas y justo allí estaba Zonalibre y justo a mí me correspondía viajar y a Yazmín le tocó quedarse con el cascarrabias de Cabrera...
Todo un periplo dentro de España e Italia; las ciudades de Barcelona y Madrid, en España y Génova y Roma en Italia... Guauuu!!, no se lo conté ni a mi madrecita querida por temor a que se me "caiga" el viaje, (ya que todas hemos tenido esa mala, fea y estúpida experiencia).
Para mí fue un sueño imposible que se hizo realidad...

Eran exactamente a las 08:15, hora local en Barcelona cuando arribamos al aeropuerto El Prat recargados de energías. La delegación ecuatoriana conformada por Ministros, Asambleístas, autoridades y los periodistas... que teníamos la gran responsabilidad de informar a nuestro país las actividades del Primer Mandatario; como la del Doctorado Honoris Causa que recibiría en la Universidad de Barcelona, las reuniones para  tratar temas de interés bilateral, política exterior y de coyunturas internacionales, la canonización a los Papas Juan Pablo II y Juan Pablo XXIII... Temas que fueron difundidos on line a la hora y en el momento exacto por nuestra página web (www.revistazonalibre.com).
Entre las indicaciones del viaje que nos habían recomendado estaban cargar trajes formales y que el clima era similar a Quito, así que como experimentados turistas vestimos frescos pero elegantitos. ¡Craso error!!... No sólo nos sorprendió un espantoso frío, sino un diluvio imparable que nos congeló y por poco terminamos como cubitos de hielo; teníamos una temperatura de 14°, estábamos congeladas pero eso sí, listas para iniciar la jornada que empezó con el recibimiento al Primer Mandatario con todos los honores y ceremonias correspondientes.
Nos trasladaron al Hotel Catalonia Plaza ubicado en plena Plaza España donde según la canción; las muchachas son tan bonitas... Un lujo que nos costó 352,28 € las tres noches, por lo menos incluía el desayuno bufett...
Ya arregladas y desayunadas visitamos el Parc Cientific de Barcelona, asociado a la Universidad de Barcelona, donde entrevistamos a Fernando Albericio, rector inaugural de Yachay y profesor asociado de la Universidad.
En la noche, aunque aca aún no obscurecía a las 20h00, nos dirigimos al edificio Forum Plaza, Museo Blau al encuentro del Presidente con la comunidad ecuatoriana radicada en Barcelona, quienes lo recibieron con mucha euforia; globos, banderas, pancartas, y letreros.
Ya el miércoles 23, al salir del confortable hotel nos encontramos con que toda la ciudad estaba llena de puestos de rosas, como nuestro Día de San Valentín... pero la curiosidad me llevó a averiguar en los puestos de rosas donde me dijeron que era el Día de San Jordi donde se mantiene la tradición que el hombre le regale una rosa a una mujer y ella a cambio le regale un libro... Pero nosotras sin rosas ni libro pero con la esperanza de recibir algo nos dirigimos a las 09:00  a la Basílica de la Sagrada Familia, donde el Presidente Rafael Correa acompañado por el Canciller Ricardo Patiño, y demás Ministros iniciaron recorrido completo a la Basílica de la Sagrada Familia, uno de los lugares mas visitados por los turistas. Este lugar conocido como el máximo exponente de la arquitectura modernista catalana, es la obra maestra de Gaudi, que se ha convertido en un símbolo de Barcelona en el mundo y está situado en el distrito de Example de la ciudad.
Ya en la tarde, tipo 14h00 nos dirigimos al Instituto de Ciencias del Mar,  que preveen colaborar con nuestro país en el proyecto de la Extensión de la Plataforma Continental Ecuatoriana.
Todo un recorrido completo por  zona de acuarios y cámaras experimentales, donde se estudian organismos acuáticos.

También hicimos un recorrido completo dentro del Parque de Investigación Biomédica, donde pudimos ver a muchos científicos trabajando en grandiosos experimentos.
Luego nos dirigimos a lo que vinimos a presenciar la investidura del Doctorado Honoris Causa de nuestro Presidente, una ceremonia conmovedora para nosotros los periodistas poco acostumbrados a presenciar actos como éste. Así cerramos el día no sin antes recibir mi rosita roja a la entrada al hotel, después de mandar tantas indirectas alguien se apiadó de mi... Carlitos Andrade tuvo la gentileza de decirme San Jordi... ups!!! recién recuerdo que aún le debo su libro...
Al siguiente día nos trasladamos a Madrid, llegamos al Aeropuerto de Torrejón de Ardoz, nos dirigirnos al Hotel Mejia Galgos, donde la estadía por una noche nos costó exactamente 115 €
Eran las 10h40 y con una temperatura de 15° llegamos a la Carretera El Prado donde estaba ubicado el Palacio de la Zarzuela, aquí por poco nos desvisten los filtros de seguridad... era lógico es que el Presidente Correa se reuniría con el mismísimo Rey de España, el Monarca Don Juan Carlos.
Madrid, es una ciudad grande, con edificios sólidos de 20 pisos los más pequeños, muy poblada y comercial... realmente nos deleitó, la amabilidad, la gentileza de su gente... todos visten como quieren, aquí nadie critica porque te pones vestido con botines, o medias nylon de colores con falda roja... todo es permitido, nada de chuchumequerías, o chismes a espaldas tuyas....
Ibamos de Palacio en Palacio hasta que llegamos al Palacio de la Moncloa ubicado al noroeste de Madrid para cubrir la reunión a puerta cerrada del Presidente Correa con el Presidente de España: Mariano Rajoy.

Ya a las 20h00 fuimos al Palacio de Vista Alegre, cercano al barrio obrero de Garbanchel, en el sur de la capital española, donde el Presidente se reunió con la comunidad ecuatoriana y armaron la fiesta.
Al lugar asistieron más de 6.000 ecuatorianos residentes en Madrid. pero que no han perdido la esperanza de regresar... Así de melancólico terminó el día y ya por la noche estábamos en Génova, Italia; hospedadas en el hotel Best Western Premier, donde la noche nos costó 93 €, ya con esto se nos habían agotados los euros que cambiamos en Ecuador para que nos rindieran más (?)....
Ansiosas salimos a recorrer la ciudad sombría y fría , nos encontramos con muchos turistas, todos ellos con cámaras en una mano y en la otra EUROS... Los pequeños puestos de vendedores ofrecían los típicos recuerdos de imanes, llaveros que llamaban mucho la atención; así que salimos de allí con nuestras bolsitas llenas de chucherías para regalar en Ecuador...  Aquí conocimos la famosa Piazza De Ferrari, el Palacio en la Vía Garibaldi. En la Piazza Dante también vimos una casa  en la que se dice que nació Cristóbal Colón. Además recorrimos el puerto de Génova, dicen que es el más grande de la cuenca del Mediterráneo. Alberga una gran cantidad de barcos comerciales, además de un gran número de Cruceros. Allí vimos en el puerto el famoso Acuario de Génova, que según cuentan es el más grande de Europa.
Ya por la tarde nos dirigimos al Estadio 105 donde el Presidente realizó su Enlace Sabatino, y luego la noche cultural, el estadio estuvo a reventar. Dicen que Génova es el lugar más habitado por los ecuatorianos que emigraron durante la crisis bancaria del año 1999.
Para terminar la gira nos dirigimos a Roma, al Vaticano, el Centro Mundial del Catolicismo. Con el clima templado y vientos progresivos, no podíamos faltar a la canonización de los Papas, aunque no nos dieron credencial para entrar igual nos la arreglamos y llegamos al medio de miles de personas que dormían en la explanada en espera del evento... Al término intentamos hacer un micro recorrido pero la lluvia y los fuertes vientos nos empujaron al hotel...
Les confieso algo más?, me gustaría regresar pero ya no por trabajo sino a turistear...quedé completamente enamorada de Europa... Ya les contaré si es que puedo regresar !!!

Texto: MBA Martha Chuya
Fotos: Margarita Bajaña























lunes, 16 de diciembre de 2013

LA LOCA HISTORIA DEL MANICOMIO VELEZ


Ese estado en nuestras mentes, tan confortable, predecible y calmado, ese estado al que los especialistas de la salud mental llaman "razón o buen juicio", es quizás el espacio más anhelado y a la vez más esquivo en un ser humano. Lo ha sido siempre en la historia del hombre. Ya en el siglo XVIII llamaban locos, orates, dementes a todos los que no se ajustaban a las normas establecidas por la sociedad.  Condenados al rechazo, al escarnio público, la mayoría de estos "locos" eran abandonados por sus familiares. Abandonados y condenados a vivir su "locura" en soledad, sin nadie quien los protegiera. A deambular por las calles sin importar su indefensión y a ser el motivo de burla o lástima de los vecinos de la época. 
Guayaquil en el año 1881 era una ciudad pequeña, pero ya con problemas y necesidades. Uno de estos problemas era justamente los enfermos mentales que habían sido abandonados a su suerte y que como único refugio tenían las calles de la ciudad. Semidesnudos, descalzos, hambrientos y casi siempre enfermos, así recorrÍan a lo largo y ancho el Guayaquil del estero. La desorientación, angustias, miedos y ansiedades los desorientaban y los habían apartado de sus familias, las  calles eran su hogar y así estaban cuando las Hermanitas de la Caridad decidieron que ellos necesitaban ser cuidados. Pero las Hermanitas de la Caridad se dieron cuenta que a pesar de las muchas ganas que tenían de ayudar a estos enfermos, no tenían cómo, porque no tenían dinero.  Así que se les ocurrió ir donde el Dr. José Vélez Villamar,  un dauleño, que aparte de ser comerciante y buen hombre, también fue Alcalde de nuestra ciudad, Gobernador del Guayas, Ministro de Hacienda, entre otros cargos.
El Dr. José Vélez decidió construir con sus propios recursos una residencia en el centro de la ciudad y entregárselas a las monjas para que ellas tuvieran un lugar donde poder cuidar a estos desamparados. Ellas en muestra de agradecimiento eterno al buen doctor le pusieron su nombre a la residencia y así fue como nació en el 1881 el "Manicomio Vélez", 30 fueron sus primeros pacientes. Los años pasaron, Guayaquil crecía y los internos aumentaban, pronto el lugar ya no daba abasto. 
Llegó el año 1888 y la élite guayaquileña se dio cuenta que era tiempo de empezar a organizarse y decidieron crear la Junta de Beneficencia para  administrar el cementerio, el Hospital Luis Vernaza (que en esa época se llamaba hospital General) y el Manicomio Vélez, aprovecharon la donación de terrenos que quedaban en la hacienda La Atarazana y hacia allá decidieron llevar las tres instituciones. El terreno ya lo tenían ahora faltaba conseguir el dinero para las construcciones y  la Junta de Beneficencia lo consiguió gracias a una donación del Dr. Lorenzo Ponce y de un préstamo del Banco del Ecuador autorizado por el gobierno de Don Eloy Alfaro Delgado.

En el cambio de domicilio, el Manicomio Vélez cambió de nombre a Manicomio Lorenzo Ponce. Y  del buen doctor José Vélez Villamar sólo nos queda el recuerdo de una calle con su nombre en el centro de Guayaquil y de una concurrida avenida en su natal Daule. 
La construcción del nuevo Manicomio con nuevo nombre estuvo lista en el año 1910. Y el día en que se abrieron sus puertas fueron trasladados en total 132 pacientes. Y es que una vez que la gente se enteró que las Hermanitas cuidaban a estos desamparados, empezaron a dejar abandonados a sus enfermos en las puertas del manicomio.

Ya instalados en el nuevo edificio,  el cuidado a los enfermos se empezó a profesionalizar.  Enfermeras, médicos y finalmente especialistas. Y en el año 1954 y gracias a los avances de la medicina en salud mental se reestructuró la institución, el Manicomio pasó a llamarse  Hospital Siquiátrico Lorenzo Ponce. Y así se hubiera quedado hasta nuestros días, si no fuera porque la costumbre muchas veces estigmatiza y eso había pasado con el nombre del hospital que había pasado a ser sinónimo de loco y orate. Quién en su "sano juicio" le pondría de nombre Lorenzo a sus hijos, definitivamente nadie. A los directivos del Hospital Siquiátrico no sólo les resultó más difícil enseñarle a la gente a desaprender, les resultó imposible, porque la gente se empeñó en creer que el Lorenzo Ponce seguía siendo un asilo para locos. El nombre también estigmatizaba a los pacientes del hospital, así  que los directivos de la Junta de Beneficencia decidieron cambiar el nombre de la institución. El Hospital Siquiátrico Lorenzo Ponce se convirtió el 26 de mayo del 2011 en el Instituto de Neurociencias.

Desde las Hermanitas de la Caridad hasta el actual Instituto de Neurociencias han transcurrido 132 años. De los inicios sólo queda una sección en el nuevo instituto, la del Asilo, que para recordar a su patrono lo dejaron con el nombre Lorenzo Ponce. Es justo en este asilo donde se atiende en forma gratuita a más de 300 pacientes.  La mayoría de ellos han sido abandonados por sus familias. Algunas veces las visitadoras sociales logran ubicar a los parientes y tratan de convencerlos que los enfermos para recuperarse necesitan reintegrarse a su entorno familiar. Pero no es mucho lo que consiguen quizás que algún pariente condolido, con cargo de conciencia que llega de visita una, dos veces y luego no más.
Desde el reclusorio y el asilo para dementes de 1881, es largo el camino recorrido en esto de la salud mental, como en todos los campos la ciencia obliga a ir revisando nuestras posiciones, porque después de todo, si lo pensamos bien, la cordura no será más bien la lucha por lograr una normalidad exigida por la sociedad de la época que nos toca vivir, después de todo la locura no será acaso el sufrimiento que deriva de no poder vivir dentro de esa "normalidad"?.
La respuesta la tienen los pacientes del Asilo Lorenzo Ponce en el Instituto de Neurociencias.
 
HOY EL INSTITUTO DE NEUROCIENCIAS :
Actualmente el Instituto de Neurociencia ofrece los servicios médicos de:
- Consulta Externa: Se atiende a pacientes ambulatorios que muestran desórdenes mentales tales como ansiedad, depresión, angustia, cuadro psicótico, esquizofrenia, trastorno bipolar, cefalea, conductas adictivas, insomnio, trastornos de personalidad, problemas de aprendizaje, crisis convulsivas; etc. También se realizan consultas psiquiátricas, psicológicas, pedagógicas, neurológicas, terapia de lenguaje, evaluación para discapacidades (CONADIS), terapia de pareja y familia, psicodiagnóstico.
- Unidad de Conductas Adictivas: Trata enfermedades como el alcoholismo, drogadicción. Trata patologías adictivas, puras o duales, como en el caso de que la adicción esté complicada con algún transtorno mental, de personalidad o del estado de ánimo)
- Centro Diurno de Rehabilitación es un servicio que ofrece el Instituto de Neurociencias en el cual proporciona un espacio terapéutico a las personas con dificultades neurológicas mentales y conductuales. La rehabilitación se la realiza en forma ambulatoria, a través de actividades integrales como lúdicas, recreativas, culturales, ocupacionales, cognitivas, pedagógicas, etc.
- Centro de Investigación Cerebral: es un moderno centro médico que se dedica a la evaluación y tratamiento de los trastornos convulsivos, demenciales, y  trastornos de sueño; con equipos de última generación y profesionales especializados. Realizan también electroencefalografías digitales, y consultas neurológicas especializadas para niños, adolescentes y adultos. 
- Asilo Lorenzo Ponce:  forma parte de la labor benéfica que realiza la Junta de Beneficencia de Guayaquil. Se brinda atención y albergue gratuito en las salas generales a más de 300 asilados con trastornos mentales.

Por: Yazmín Bustán